En marzo de 2006, Artium puso en marcha una programación estable de conciertos bajo la denominación Art+Sound, convirtiéndose en uno de los pocos centros de arte contemporáneo de Europa que organiza de forma permanente actuaciones

Parte del público asistente al concierto de L-Kan junto a uno de los componentes del grupo.
Aquí no se trata de colgarse medallas mediáticas con estrenos mundiales del último disco de nadie y luego olvidarse por completo de la música, como hacen otros. Artium cuenta desde hace dos años con un programa sólido y estable que convierte una vez al mes, como mínimo, al centro en una sala de conciertos abierta a los géneros mal llamados minoritarios y los grupos alternativos, aunque también a algunos grandes nombres del panorama estatal.
Alrededor de una treintena de citas completan este primer recorrido del programa Art+Sound, un evento que ya ha conseguido un público numeroso y ávido de descubrir, disfrutar y escuchar, todo ello a precios bajos y sin ánimo de competir con nadie.
En realidad, esta propuesta ha sido toda una novedad ya que encontrar museos de arte contemporáneo en Europa que hagan algo parecido es bastante complicado. Tanto que para los propios músicos también es una auténtica novedad saber que van a tocar en un espacio dedicado a exponer.
Makala, Dirty Princess, Vanexxa, Primital, L-Kan, Olimpic, Mendetz, Quimi Portet, Ruper Ordorika, Gari, Germán Coppini y Javier Álvarez son algunos de los nombres que han dado vida a un cartel que no para de crecer.
"¿Por qué no tener una programación estable de música en un centro que tiene que ser vivo y dinámico, que ya programa danza y teatro contemporáneo, que debe estar pegado a la realidad de la expresión? Esa es la motivación de una iniciativa que ha conseguido un público muy variado", explica Cristina Redondo Alonso, responsable de una idea nacida del ímpetu de Laura Fernández Orgaz, subdirectora de Artium.
Es cierto que el edificio de la calle Francia no fue construido con la visión de tener actuaciones musicales permanentes, aunque la Sala Plaza, lugar donde se desarrollan los conciertos, ofrece una acústica más que interesante. En su deber está, eso sí, un aforo limitado a un máximo de unas 300 personas, y que la altura del espacio no da para subir mucho el escenario, lo que a veces dificulta un tanto la visión.
Sin embargo, con todos los hándicaps que se quieran, los espectadores están respondiendo, incluso aquellos que acuden desde fuera de Álava. "Es verdad que algunos pueden pensar que el pop indie, por ejemplo, sólo tiene su lugar en ciudades como Barcelona o Madrid o en determinados festivales, pero aquí también tiene su público, puede que no para llenar una sala de 1.500 personas, pero una de 300 sí y nosotros lo hemos demostrado", asegura Redondo, quien aclara que "no somos un lugar que necesita hacer negocio con esto, por eso podemos poner precios tan bajos en las entradas, para que tu excusa para no venir no tenga nada que ver con el dinero".
¿Y los músicos? Aunque los espectadores más habituales ya se han acostumbrado a acudir a estas citas, la inmensa mayoría de los grupos que acuden a Artium reconocen que nunca habían tocado en un museo. "Algunos piensan que van a tocar junto a los cuadros y las esculturas. Pero cuando acuden y les enseñamos el lugar, se relajan e incluso aprovechan para ver las exposiciones", describe la responsable de Art+Sound.
Con casi treinta conciertos organizados ha habido anécdotas para todos los gustos. No hay más que recordar cuando las componentes de Dirty Princess llegaron a Gasteiz media hora antes de su actuación debido a problemas de horarios con los vuelos.
Entre las propuestas ha habido puestas en escena provocativas, surrealistas, muy divertidas y algunas más sosegadas. "El público responde muy bien y cuando se encuentra con algo distinto, como pudo ser L-Kan, participa, en contra de esa visión que tenemos del espectador del Norte como alguien frío", comenta Redondo.
Artium toma parte con este programa en una agenda musical vitoriana que parece volver a sacar pecho. La competencia no es mala ya que genera nuevos públicos, aunque el museo tiene claro que no quiere y no puede pelear con nadie. "Ahora no existe, pero sería bueno que hablasemos más entre los que hacemos este tipo de cosas para coordinarnos e incluso crear circuitos", explica. Por el momento, el programa ya ha establecido colaboraciones con Sinkro, Geu o Gauekoak.
Eso sí, este mundo también se mueve en el universo virtual con el blog ubicado en www.artium.org , así como en las páginas http://art-sound-artium.blogspot.com y myspace.com/art_sound_artium , lugares donde se puede contactar con el museo. Además, el centro también ha iniciado la venta de entradas en www.atrapalo.com para facilitar el acceso a aquellos que vienen de fuera de Gasteiz, un número cada vez mayor. "Puede sorprender, pero desde Burgos, Bilbao y Pamplona viene gente. Incluso, en una ocasión se nos vino gente de Valladolid para escuchar a Coppini", recuerda Redondo.